Artículo | 20/12/2017  
  LOS PILARES DEL MONTAÑISMO. Propuesta formativa para montañistas  
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Los pilares del montañista (Elaboración propia)

Primer pilar: Preparación física.
Sin músculos debidamente desarrollados y acondicionados al esfuerzo al que se va a tener en la actividad, estarán garantizados momentos de dolor y deterioro físico. Los músculos, sin tendones fortalecidos y estructuras óseas sin ligamentos sanos, no tendrán un movimiento adecuado. Y todo ello, sin una adecuada irrigación sanguínea con las respectivas interacciones neuronales y nerviosas, no hará posible una vida saludable, ni mucho menos, un disfrute en la naturaleza.
En la montaña se dan grandes esfuerzos biomecánicos que si no poseen estos componentes debidamente fortalecidos, se acumulan lesiones que en corto y/o mediano plazo se manifiestan de manera aguda o crónica. Por ello, es fundamental un desarrollo adecuado de las capacidades básicas, las capacidades intermedias y específicas.
Lesiones en meniscos, hernias discales, desviaciones de columna, desgarros, contracturas u otros malestares, son recurrentes en los entusiastas que estoicamente soportan con orgullo estos malestares luego de una caminata, pero luego, abandonan esta práctica porque su cuerpo simplemente no podrá tolerar el daño.
El desarrollo de capacidades físicas toma tiempo y se consigue entrenando. Entrenamiento es realizar actividades y esfuerzos equivalentes a la actividad o deporte a realizar, de manera PLANIFICADA, SUPERVISADA, EVALUADA Y RETROALIMENTADA. Todo ello guiado por profesionales especializados. Por tanto, ir a la montaña a caminar los fines de semana per se, no es entrenar.

Segundo pilar: PREPARACIÓN TÉCNICA.
Toda actividad en la naturaleza conlleva riesgos extrínsecos (fuera del control humano). Para evitar que algún incidente se convierta en un evento trágico, es necesario conocer aspectos técnicos, como seguridad y evacuación.
Desde saber identificar y acondicionar un anclaje, hasta armar un sistema técnico de rescate improvisado, hay mucho por aprender, pero que permitirá salir airosos de incidentes, como cruzar un río que ha crecido, descender o ascender por paredes de roca, etc. Y si tocara evacuar a algún herido, se pueden realizar técnicas de evacuación eficientes que permitan llevarlo hasta un puesto de salud.
Pero no solo eso, en lo técnico está incluido también el tipo de prendas, calzado e implementos a llevar. Se ven muchos entusiastas caminar con jeans y pesados zapatos de uso industrial, chalinas, bolsos de mano que se improvisan de mochila y otras (des)adaptaciones de elementos.
Ir con el equipo o material adecuado, saber escalar (sugerimos como mínimo un IV), conocer de técicas básicas de seguridad (manejo de cuerdas, rescate improvisado, etc.), son capacidades que todo buen montañista debe poseer.

Tercer pilar: ACLIMATACIÓN.
En este pilar ten ciencia y conciencia que tu salud y tu vida están en juego. Antes pensábamos que más tiempo en altura era lo mejor para aclimatarse. Que debías comer tal o cual cosa porque eso le ha resultado a alguien conocido. Eso ya no es así. Desde el último año venimos investigando sobre la hipoxia, desarrollando protocolos para adaptarse a estas condiciones. La hipoxia es la disminución de oxígeno a nivel celular que genera el conocido soroche.
Hoy, el estudio, la investigación, la ciencia y la experimentación controlada nos está abriendo los ojos a un sistema de adaptación a la hipoxia que se puede hacer hasta cierto punto a nivel del mar. Desde luego, que las salidas de fines de semana son muy importantes, pero no solo para subir, sino, para medir, evaluar, diseñar, experimentar y obtener resultados. No hay fórmula, hay lineamientos que estamos poniendo a prueba para descubrir la fórmula individual de cada montañista.
Queremos dejar de ver a entusiastas que toman el paquete del ?primer cincomil? (error de enfoque que cometimos hace varios años) y terminan pasando un día terrible con los efectos devastadores del mal de altura. Ver a personas que por primera vez en su vida van a hacer trekking y eligen Ticlio, por ejemplo, y la pasan tan mal que consideramos una agresión por parte de quien lleva a una persona a la altura ignorando o pasando por alto el estado de adaptación de dicha persona. A veces el querer ganar algo más de dinero puede ocultar la ignorancia. Y muchas veces el entusiasmo hace que expongamos la salud y hasta la vida a límites innecesarios. Se dan excepciones a todo esto, pero son eso, excepciones.

Para finalizar.
Una vez que eres conocedor de tus capacidades y el grado de preparación en estos pilares, podrás saber para qué aventura estás realmente preparado. A su vez, si deseas aventuras más exigentes, sabrás en qué pilar deberás desarrollar más.
Los sueños de la montaña estarán ahí, si en el tiempo desaparecen, era porque no te correspondía. Pero si prevalecen, entrena, capacítate y asesórate con especialistas para que la altura sea tu aliado y no tu perdición.
Ir a la montaña no es tan fácil como pagar lo que te pide alguna agencia, es más serio. En este artículo solo comentamos los cuidados fundamentales con uno mismo en el cual formamos a nuestros afiliados y a quienes nos acompañan en nuestras aventuras, hay muchos más temas que tocaremos en su momento.
Nosotros caminamos con esos lineamientos porque es nuestro sueño, tener un país con personas que se vuelvan mejores cada vez en la montaña, y que se esfuerzan inteligentemente para sentirse mejor. Recuerda, lo que haces hoy, no es para un selfie o portada de alguna red social, lo que haces hoy es la siembra para lo que vas a cosechar en tu vejez.

Club de Mochileros Perú, más montañistas, menos turistas.

Edward Saona Canchalla
Presidente y Fundador de Club de Mochileros Perú
Comunicador Social, profesional en Educación Física
Investigador y especialista en entrenamiento e hipoxia


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